
Ficha Técnica
- Editorial: DEBOLS!LLO
- Autor: George Orwell
- Número de páginas: 218
- Saga: Autoconclusivo
- Calificación: 3.5/5
- Género: Ficción/Distopía/Clásico
Sinopsis
En el año 1984 Londres es una ciudad lúgubre en la que la Policía del Pensamiento controla de forma asfixiante la vida de los ciudadanos. Winston Smith es un peón de este engranaje perverso, su cometido es reescribir la historia para adaptarla a lo que el Partido considera la versión oficial de los hechos... hasta que decide replantearse la verdad del sistema que los gobierna y somete.
Resumen
1984 de George Orwell es una novela distopíca cuya trama ocurre en Oceanía, un país dominado por un gobierno totalitario que mantiene en constante vigilancia a sus ciudadanos e, incluso, insiste en espiar sus pensamientos para mantener el orden.
El mundo futurista de 1984 está dividido en tres superpotencias que viven en permanente estado de guerra: Oceanía, Eurasia y Asia Oriental. Oceanía, conformada por las regiones angloparlantes, está regida por el Partido, un grupo oligarca. Este a su vez se divide en el Partido Interior, el cual gobierna y está conformado por el 2% de la población, y el Partido Exterior, conformado por el 13% de la población y encargado de ejecutar las órdenes. El 85% que conforma el resto de la población corresponde al proletariado, quienes son ignorados porque el Partido considera que no tienen la capacidad intelectual necesaria para organizar una rebelión.
El Partido mantiene a los ciudadanos bajo vigilancia perpetua, arrestando y haciendo desaparecer a quienes demuestren alguna inconformidad. A la cabeza del Partido se encuentra la figura del Gran Hermano, cuya cara está en carteles y monedas. Todos los ciudadanos están obligados a amarlo y ofrecer su lealtad incondicional, hay inmensas imágenes de su rostro amable, con pelo oscuro y sustancial bigote, que se muestran en todo Londres, algunas acompañadas de las palabras "El Gran Hermano te vigila". Los tres lemas del Partido son: "La guerra es la paz", "La libertad es la esclavitud" y "La ignorancia es la fuerza".
El protagonista de la novela es Winston Smith, un miembro del Partido Exterior que trabaja para el Ministerio de la Verdad un lugar que se dedica a brindar las noticias más importantes a los ciudadanos pero esta información es manipulada para controlar a la población modificando las noticias y escribiendo la historia de manera que beneficie al partido y garantizar que nunca se cuestione su versión del pasado. Tales alteraciones a veces eliminan a una persona de la historia, o hacen que las predicciones previamente defectuosas sean precisas. También encontramos otros tres ministerios. El Ministerio de la Paz se encarga de los asuntos militares y una de sus estrategias es enfocar la atención en problemas externos (con otros países) para distraer a los ciudadanos de los problemas que viven en su propio país, y de esta manera culpar a otros, para que los problemas nunca se solucionen y el estado de guerra se perpetúe. El Ministerio de Amor se encarga de mantener la ley y el orden que por medio de la tortura y los lavados de cerebro, reeduca a los ciudadanos rebeldes. Y por último el Ministerio de la Abundancia se encarga de la producción y gestión de bienes del Partido, incluidos los cigarrillos de la Victoria, la ginebra de la victoria y el café de la victoria, todos de muy mala calidad.
Winston perdió a sus padres y a su pequeña hermana durante el período revolucionario que destruyó el capitalismo e instituyó el Ingsoc en Oceanía. Fue colocado en un orfanato del Partido e integrado en el sistema del Partido. Winston nunca ha aceptado los principios del Ingsoc (nombre de el Partido en neolengua, la lengua artificial creada por el mismo Partido) ni del Partido. Él cree en un pasado inalterable y considera que la política del Partido es reprensible. Desea privacidad, intimidad, libertad y amor, pero no puede expresar nada de esto abiertamente por temor a la muerte. Tales pensamientos constituyen "crímenes del pensamiento" o crimentales, que son delitos altamente sancionables que resultan en arresto, encarcelamiento, tortura y, muchas veces, la muerte.
Advertencia! De aquí en adelante podrás encontrarte con algunos Spoilers, si no has leído el libro o no quieres enterarte de lo que pasa salta hasta la parte de mi opinión :)
Otro miembro del Partido adquiere de repente un papel importante en la vida de Winston. Este siempre ha notado a O'Brien en el Ministerio de la Verdad. Parece ser un hombre inteligente, y Winston cree de corazón que O'Brien siente lo mismo que él sobre el Partido. Para Winston, O'Brien representa la posibilidad de un movimiento clandestino. Tal vez la Hermandad, liderada por Emmanuel Goldstein, es real. O'Brien se acerca a Winston en el trabajo con el pretexto de discutir la décima edición del Diccionario de Neolengua (Neolengua es el idioma oficial de Oceanía, y su objetivo es reducir y simplificar el vocabulario). O'Brien le da a Winston su domicilio, supuestamente para que pueda recoger una copia anticipada del nuevo libro. Winston toma la hoja de papel con asombro. Sabe que O'Brien se le acercó porque es parte del movimiento clandestino. Su verdadero camino hacia la rebelión ha comenzado.
Después de un tiempo, Winston y Julia visitan a O'Brien, miembro del Partido Interior que tiene un departamento exuberante, un sirviente y la libertad de apagar su telepantalla. O'Brien les da la bienvenida a Winston y Julia a la Hermandad, y les dice que deben estar dispuestos a hacer cualquier cosa por la causa. Ellos están de acuerdo, pero dicen que no harán nada que implique no volver a verse. O'Brien le dice a Winston que le dará una copia del libro de Goldstein, y esboza una versión complicada de los eventos que llevarán al intercambio.
Winston y Julia comienzan a leer sobre la historia de Oceanía, sobre el capitalismo versus el totalitarismo, y sobre los principales objetivos del Partido. La mayor parte de esta información Winston ya la conoce, pero le resulta útil leerla en las claras y detalladas palabras de Emmanuel Goldstein quien es el enemigo del pueblo, a quien se dedica, varias veces al día, una transmisión llamada "Dos minutos de odio". Es un antiguo miembro del Partido, tan poderoso como el Gran Hermano, quien lo traiciona. Nadie sabe si aún vive, pero parece continuar su influencia, y ha sido adjudicado como el líder de la Hermandad. Después de pasar un tiempo en el apartamento y despues de escuhcar un voz que repite sus mismas palabras se dan cuenta que hay una telepantalla escondida detrás de la imagen de San Clemente y que les han tendido una trampa. Winston y Julia son arrestados, separados y llevados al Ministerio del Amor.
En la tercera parte descibrimos como es que trabaja el Ministerio del Amor. Mientras está en una celda, Winston ve hombres del Ministerio de la Verdad ir y venir. Cada uno ha sido arrestado por un crimen de pensamiento. Llega Parsons, y resulta que su hija lo entregó, afirmando haberlo escuchado decir "Abajo el Gran Hermano" mientras dormía. La predicción de Winston, al parecer, fue tristemente precisa. En su celda de detención, Winston ve mucha violencia y advierte que los guardias se refieren constantemente a la "Habitación 101", lo que parece infundir gran temor en algunos de los prisioneros.
Finalmente, llega O'Brien. Se hace evidente que nunca fue parte del movimiento clandestino, sino que en verdad trabaja en el Ministerio del Amor. Toda la interacción de Winston con O'Brien fue una trampa. Winston es removido de la celda de detención, y su tortura empieza. Al principio, la tortura es extremadamente violenta y se ve obligado a admitir una letanía de crímenes que no cometió, incluyendo homicidio y espionaje. Eventualmente, la tortura se vuelve menos violenta y O'Brien toma el control. Comienza a destrozar el espíritu de Winston, diciéndole que su memoria es defectuosa y que está loco. Las discusiones de Winston con O'Brien se centran en la naturaleza del pasado y la realidad, y revelan mucho sobre el enfoque del Partido hacia esos conceptos. O'Brien explica con una intensidad lunática que El Partido busca el poder absoluto. Es por eso que será siempre exitoso, está siempre en lo correcto y, en última instancia, controlará todo el mundo. Winston no puede discutir: cada vez que lo hace, se enfrenta a falacias lógicas obstinadas, un sistema de razonamiento completamente diferente que va en contra de toda la razón. Winston cree en un pasado que nunca existió, y está acosado por falsos recuerdos. Para curarse, Winston debe superar su propia locura y ganar la guerra contra su propia mente.
Poco a poco, O'Brien le muestra a Winston, con el uso de máquinas de electrochoque, palizas y hambre, la lógica del Partido. Lo obliga a aceptar que, si el Partido lo dice, dos más dos son cinco. Winston había escrito una vez en su diario que la libertad significaba poder decir que dos más dos son cuatro. Su último intento de discutir con O'Brien termina en este mostrándole a Winston su propio reflejo en el espejo. Este se horroriza al reconocer que se ha convertido en un asqueroso y repugnante saco de huesos, golpeado hasta terminar con una nueva cara. Roto hasta el fondo, Winston finalmente se somete a su reeducación. Ya no es golpeado, se alimenta a intervalos regulares, se le permite dormir (aunque las luces, por supuesto, nunca se apagan), y comienza a recuperar la salud. Aunque aparentemente está progresando en su aceptación de la realidad del Partido, Winston aún se aferra al último núcleo de sí mismo y de su humanidad: su amor por Julia. Esto aparece cuando, en medio de un sueño, Winston grita en voz alta: "¡Julia, Julia! Julia, mi amor! ¡Julia!"
Los últimos esfuerzos de O'Brien con Winston se centran en forzarlo a traicionar a Julia. Lleva a Winston a la Habitación 101, que contiene lo peor del mundo, que es diferente para cada uno. Para Winston, lo peor del mundo es una rata. Winston está atado a una silla, y O'Brien comienza a colocarle alrededor del rostro un artilugio de máscara / celda que contiene enormes y hambrientas ratas carnívoras. Winston siente un miedo desesperado, profundo y aterrador. No puede soportarlo, y finalmente grita para que O'Brien ponga a alguien más en su lugar: cualquiera persona, incluso a Julia. O'Brien ha tenido éxito.
Winston, una cáscara ya vacía, cambiada y dañana, es nuevamente liberado al mundo. En su nueva vida, ve a Julia una vez, de casualidad, pero ya no están enamorados. Cada uno traicionó al otro, y la cárcel los cambió profundamente. No hay ninguna esperanza para su relación. Winston obtiene un trabajo muy trivial y sin sentido que paga sorprendentemente bien. Pasa su tiempo en el Café del Nogal, bebiendo ginebra de la Victoria y jugando al ajedrez. Su vida está enterrada en ginebra. En las páginas finales de la novela, encontramos a Winston en su habitual mesa del café, bebiendo ginebra, jugando al ajedrez y esperando un boletín desde el frente en África Central, que Eurasia (Oceanía estuvo siempre en guerra con Eurasia) ha invadido. Está entusiasmado con el informe, porque con esta invasión, Eurasia podría romper la línea de defensa de Oceanía y poner a toda la nación en riesgo. Un éxito de Eurasia en África Central podría significar el final del Partido. Antes de que llegue el informe, Winston recuerda de repente un día muy feliz en su infancia dedicado a jugar juegos de mesa con su madre y su pequeña hermana. Lo saca de la mente, al darse cuenta de que es un recuerdo falso, y se resuelve a no dejar que regrese. Eventualmente, el informe revela que Oceanía ha tenido éxito rechazando el avance de Eurasia. Hay júbilo en la pantalla y en las calles. Mirando los ojos de un póster del Gran Hermano, Winston se da cuenta de que sabía que esta noticia llegaría. Con lágrimas cayendo por su rostro, Winston se da cuenta de que finalmente ha completado la rehabilitación que comenzó en el Ministerio del Amor. Ama al Gran Hermano
Opinión
1984 es una lectura atemporal, no importa en qué tiempo lo leas ni quién gobierne, tampoco se puede delimitar solo a los mandatos socialistas ¿o acaso no se sienten observados todo el tiempo con las nuevas tecnologías?
A medida que avanzamos en la lectura de la novela, creemos que el autor nos quiere demostrar que, detrás de tanta falacia y autoritarismo, todavía existe una esperanza de libertad. Pero esta interpretación muere rápidamente cuando vamos revelando el desenlace de la trama que envuelve al protagonista. Terminamos por comprender que una sociedad totalitaria, si así lo quiere, lo puede devorar todo, y su población debe creer servilmente en un solo partido y una sola ideología. Es por esto que el final no me gusto, porque me da el indicio de que la humanidad no tiene ninguna esperanza para poder evolucionar de una mejor manera y que nunca vamos a poder cambiar las cosas para el beneficio de todos. Otra cosa que no me gusto mucho es que por momentos la lectura se torna un tanto fastidiosa, sobre todo cuando llegamos al “Libro de Goldstein”.
Sin duda, es una novela que se debe leer pero no por obligación porque lo vas a aborrecer totalmente, te da una perspectiva de la manera en que puede ir a parar nuestro mundo, nuestra sociedad, si seguimos con tantas leyes y con tantas restricciones, lo que causa mucha violencia y donde solo se ve al ser humano como una cosa y no como alguien con valores y pensamientos. Hoy en día vemos cómo los medios de comunicación masiva imparten un modo de pensar homogeneizado, clasista y consumista, cómo los gobiernos vigilan a sus gobernados y se vigilan unos a otros, la sociedad cree sus mentiras y pierde sus ideales.
Después de leer este libro te cuestionarás todas las cosas que hay a tu alrededor y te darás cuenta de como el poder y el miedo siguen siendo armas de destrucción masivas que nadie ha podido para... por ahora.
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